2016© germán martínez - Crazy Horse art & (ex)farrier

Porqué no utilizar herraduras...

-Porque paran en seco la manera en la que el pie equino lleva funcionando los últimos cuatro millones de años. La naturaleza no se equivoca.

-Reducen el flujo sanguíneo, produciendo insensibilidad del pie por la disminución de la función nerviosa (aumentando su funcionalidad de manera artificial), impidiendo el normal desarrollo de todas las estructuras del pie y empobreciendo el sistema cardiovascular.

 

-Bloquean la flexibilidad del pie, impidiendo la correcta absorción de la energía producida en el impacto (que se multiplica por tres), y la correcta absorción de las irregularidades del terreno para proteger las estructuras internas, lo que genera patologías como tendinitis y artrosis.

-Aumenta la carga periférica sobre una estructura que no está diseñada para ello, impidiendo a la suela y ranilla participar en el soporte del peso.

-Alteran la biodinámica del pie, se pierden las proporciones naturales, y se producen ciclos continuos de equilibrio/desequilibrio, provocando la aparición de patologías, alcances e interferencias durante la marcha.

 

-Acaban produciendo deformaciones capsulares, que reducen y alteran la funcionalidad del pie, reduciendose la masa podal hasta en un 30%.

 

-Rompen la capacidad aislante del pie (clavos), facilitando la entrada de patógenos y reduciendo su capacidad de termorregulación.

-Amplifican la fuerza centrífuga durante el movimiento, lo que aumenta el esfuerzo y el gasto de energía.

-Favorecen la aparición de podredumbre, por la proliferación de bacterias y hongos.

Botas, la alternativa...

  

Cada vez más propietarios de todo el mundo prefieren que sus caballos vayan descalzos por las ventajas que esto supone, utilizando las botas en diversas ocasiones y por todo tipo de superficies, protegiendo los cascos respetando su funcionalidad, sin los efectos secundarios que provocan las herraduras.

Como sólo se usan cuando son necesarias, su durabilidad dependerá de los kilómetros de uso, el tipo de terreno y los cuidados dispensados.

Es recomendable que sean adaptadas y ajustadas por un profesional.

Transición

  

La transición es el periodo de rehabilitación por el que pasará el caballo después de quitarle las herraduras.

Su duración dependerá del tipo y gravedad de las lesiones provocadas por las herraduras, las condiciones de estabulación, nutrición y el cuidado de sus pies.

Para asegurar el éxito y reducir los tiempos puede ser necesario el uso de botas.