2016© germán martínez - Crazy Horse art & (ex)farrier

Antes de nada, ¿qué es un caballo?

  

Un caballo es un mamífero social que en libertad vive en manada, cuyo hábitat natural es la estepa, un terreno árido y semidesértico.

Es un hervívoro que come principalmente hierbas pobres en carbohidratos durante 18 horas al día, y que camina descalzo una media de 25 Km. diarios por todo tipo de terrenos en busca de agua y pasto.

No sólo es descalzarlo...

  

El pie se adapta y acostumbra al terreno en el que vive, y a la intensidad y duración de la actividad que realiza, siendo la salud del pie un gran indicador de la salud general del caballo.

Para poder mantener un caballo descalzo con éxito hay que empezar por un recorte natural bajo las premisas del Balance F, y actuar en su gestión global con:

Una estabulación y alimentación lo más natural posible.

Un manejo racional y respetuoso.

Y el uso de botas, para situaciones concretas o periodos de transición.

¿Cómo funciona el pie del caballo?

  

El pie tiene dos funciones básicas muy importantes:

Amortiguar los impactos de la pisada y bombear de retorno el flujo sanguíneo, ambos a través del buen funcionamiento de sus estructuras internas y externas.

Para amortiguar con eficacia y no dañar las estructuras internas, el pie posee flexibilidad latero-medial (apertura de talones) y flexibilidad vertical (dos talones independientes).

El pie es una estructura muy irrigada, que disipa la energía de la pisada mediante el flujo hidráulico, ayudando al sistema circulatorio a devolver la sangre al corazón, por eso se dice que el caballo tiene 5 corazones.