Antes de nada, ¿qué es un caballo?

  

Es un mamífero hervivoro y social que vive en manada, cuyo hábitat natural es la estepa, un terreno árido y semidesértico por el que se mueve descalzo una media de 20 Km. diarios en busca de agua y pasto (bajo en carbohidratos).

Lo podemos resumir como coherencia biológica, y suele estar lejos de cómo viven la mayoría de caballos domésticos. La salud del casco es un gran indicador de la salud general del caballo.

No sólo es descalzarlo...

  

El pie equino es flexible y responde a estímulos (es "entrenable"), por lo que se adaptará al terreno en el que vive, y a la intensidad y duración de la actividad que realiza. Para poder mantener un caballo descalzo con éxito hay que empezar por un recorte natural y actuar en su gestión global con:

Una estabulación y alimentación lo más natural posible.

Un manejo racional que respete los tiempos naturales.

Uso de botas y/o resinas para situaciones concretas o periodos de transición/rehabilitación.

¿Cómo funciona el pie del caballo?

  

El pie tiene dos funciones básicas muy importantes:

Amortiguar los impactos de la pisada y bombear de retorno el flujo sanguíneo, ambos a través del buen funcionamiento de sus estructuras internas y externas.

Para amortiguar con eficacia y no dañar las estructuras internas, el pie posee flexibilidad latero-medial (apertura de talones) y flexibilidad vertical (dos talones independientes).

El pie es una estructura muy irrigada, que disipa la energía de la pisada mediante el flujo hidráulico, ayudando al sistema circulatorio a devolver la sangre al corazón, por eso se dice que el caballo tiene 5 corazones.

Con una herradura se bloquea su normal funcionamiento, aumentando de manera artificial su funcionalidad al principio, pero con grandes efectos secundarios en el medio y largo plazo.

2016© german martínez - Crazy Horse art & farrier